Desde Arqueologia del Punt de Vista estamos realizando un proyecto sobre Can Ricart, un complejo fabril en pleno distrito del 22@ de Barcelona. Por sus ruinas (que en un futuro albergarán varios equipamientos culturales) pude pasearme junto a Ricard M. No tardaron en llamarme la atención los graffitis que aguardaban a nadie en cada rincón, conformando así una fabulosa e inaccesible sala de exposiciones. Volví y volví. Y volveré. Con los apuntes que tomé con la cámara monté un pequeño pase de diapos con música. Con alguna de las piezas habrá tiempo de entretenerse en otras entradas. Ya veremos.
Showing posts with label documental. Show all posts
Showing posts with label documental. Show all posts
Tuesday, January 25, 2011
Graffitis en Can Ricart.
Thursday, March 11, 2010
De una boda kurda en Dyarbakir.
A medio camino entre un entierro y la primera comunión. Así son las bodas kurdas en lo puramente superficial. En el fondo, desengañémonos, todo es igual.
Nada más bajar del autobús en Dyarbakir, se nos presentó un treintañero deseoso de practicar inglés con guiris, Muzafer. Nos hizo de cicerone por su ciudad y hasta nos llevó al secreto paraíso del pueblo de sus abuelos, Egil, junto al cauce del Tigris, unos 40 kilómetros río arriba. De regreso en una furgoneta de línea (!) nos preguntó si nos apetecería ir a una boda por la noche. Nos apuntamos la mar de contentos después de asegurarnos que no hacía falta disfrazarnos de bodorrio, y es que dentro de las mochilas no había más que camisetas sucias tras los veinte días que ya llevábamos pateando Turquía.
Con la noche llegamos a la nave donde se celebraba la boda, junto a un Carrefour enorme de los de allí. A la entrada saludamos al padre de la novia, que nos recibió con abrazos, sonrisas, besos y grandes palabras de las que no pillamos ni papa. En todo caso, muy buen rollo y para adentro. Una vez en la mesa le pregunté a Muzafer de parte de quién veníamos, si del novio o de la novia. Me respondió con una sonrisa. Con una sonrisa, un silencio, y unas palabras: ni del uno ni del otro, no tenía ni idea de quién se casaba, sólo sabía que a esa hora siempre había una boda en ese local y que es habitual que la gente distraiga el aburrimiento apuntándose al fiestorro. Sólo añadir que si yo hice fotos de la boda, a mí me ametrallaron el resto de los invitados, y es que el exótico, claro, era yo.
Con la noche llegamos a la nave donde se celebraba la boda, junto a un Carrefour enorme de los de allí. A la entrada saludamos al padre de la novia, que nos recibió con abrazos, sonrisas, besos y grandes palabras de las que no pillamos ni papa. En todo caso, muy buen rollo y para adentro. Una vez en la mesa le pregunté a Muzafer de parte de quién veníamos, si del novio o de la novia. Me respondió con una sonrisa. Con una sonrisa, un silencio, y unas palabras: ni del uno ni del otro, no tenía ni idea de quién se casaba, sólo sabía que a esa hora siempre había una boda en ese local y que es habitual que la gente distraiga el aburrimiento apuntándose al fiestorro. Sólo añadir que si yo hice fotos de la boda, a mí me ametrallaron el resto de los invitados, y es que el exótico, claro, era yo.
"Vam dinar molt bé i en havent dinat van fer música amb discos i tots a ballar. El meu pare va ballar amb mi. Jo ballava amb el vel posati a l'últim me'l vaig treure i el vaig donar a la senyora Enriqueta per poder ballar més bé. I quan ballava m'aguantava la faldilla perquè tenia por que me la trepitgessin i amb en Mateu vam ballar un vals i en Mateu ballava bé i em duia com una ploma, com si, a la vida, jo no hagués fet altra cosa que ballar, de tan bé que em portava. Les galtes em cremaven."
"I a mig ball van entrar quatre senyors que dinaven en un saló al costat del nostre i van demanar si els deixaríem ajuntar-se amb nosaltres. Tots eren vells, ja d'uns quaranta anys."
"Els senyors de l'operació s'havien quedat drets al peu de la porta, tots de negre amb un clavell blanc al trau, i mentre ballava els veia d'esquitllentes i semblaven d'un altre món."
"(...) en Quimet va engegar un pas-doble esbojarrat i el mosso i jo semblàvem fletxes amunt i avall i tothom estava molt content i a la meitat en Quimet va dir que volia acabar el pas-doble amb mi perquè m'havia conegut ballant un pas-doble, i el mosso em va donar a en Quimet i després es va passar la mà pel cap per posar-se bé els cabells cortina i se'ls va acabar d'esbullar i tots li anaven per on volien."
"Tothom aplaudia i jo no podia respirar i el cor m'anava de pressa i allà se m'hi feia l'alegria que em sortia pels ulls. I quan es va acabar tot, jo hauria volgut ser el dia abans per poder tornar a començar, tan bonic..."
Las fotos, M6+Cron50+Elmarit28+TriX/Delta3200
Etiquetes de comentaris:
citaciones,
documental,
viaje
Saturday, February 20, 2010
Noticia de dos secuestros.
No pretendo ser más chulo que Gabriel García Márquez, pero son dos los secuestros de los que voy a hablar. Por cierto, que lo del "realismo mágico" del que se sirve Gabo me parece de un Perogrullo tremendo: ¿Cómo coño no va a ser mágica la realidad? Porque la entrada va de esto: toda ficción es realidad domesticada. Y es que de otro modo, no hay quien se la crea...
SECUESTRO NÚMERO 1. CAIRA.
El perro en este caso es perra. Una perra que no ladra, un chollo vaya. Valorada en 15.000€: es el precio que se pidió por su rescate. Si quieren conocer el chucho, miren abajo y lo verán colgando frente a la cárcel Modelo de Barcelona. Por cierto, que la palmera que se ve al fondo, la larguirucha, es la palmera más alta de la ciudad. Modelo, penal tropical...
¿Qué? Mola la perra, ¿no? Les imagino a ustedes buscando los 15.000€... ¿Será que su collar engarza diamantes? ¿Será que la perra caga trufas? Frío, frío...
Cuentan aquello de alguien tan pobre que sólo tenía dinero. Pues debemos introducir ahora en la historia a una señora por el estilo: con unos ahorros en el banco y muy poco tiempo por delante. Ah, y una perra que le guarda la casa: sí, Caira.
Llega el día en que la señora se quiebra. Ingreso en el hospital, pronóstico incierto, una familia lejana que queda demasiado lejos y la perra sola en casa. Mal. Se busca una chica de adolescencia derrapada y le ofrece 800€ al mes para que cada día le dedique un tiempo a su Caira: darle de comer, sacarla a pasear, esas cosas. Sí, la señora se pasó tres pueblos con el sueldo, que por ese dineral hasta se le enseña solfeo a la perra... El caso es que la familia lejana (que paradójicamente se trata de una familia muy cercana a este antropógrafo que subscribe, ¿o seré canígrafo?) cada fin de semana se patea doscientos kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para ver cómo la señora alarga su mala salud, mientras Caira parece menguar domingo a domingo. Algo va mal.
¿Se acuerdan de Epi y Blas? Aparte del episodio dónde enseñaban la diferencia entre cerca y lejos, cuentan con otro no menos estimable donde explicaban lo de los escrúpulos. La chica que cuidaba el perro, trágicamente, ese día no puso la televisión, así que Caira tuvo que pagar el pato, un pato de dejadez, abandono e inanición. Ni riñas ni regañinas espabilaron a la chica, que decidió persistir en la desidia hacia el cánido. Cuando entendió que a cambio de nada perdería el chollete de mensualdidad, agarró a Caira, se la llevó para casa e hizo una llamada al hospital: o le pagaban 15.000€, o se podían despedir de volver a ver a Caira. No hizo falta llamar a los geos: se presentó la familia lejana y tras un pollo se hicieron con la perra. Caira actualmente vive en Castelldefels, sin pollos ni patos, con una nueva identidad y bajo la protección de la parentela de esa señora que no se acaba de decidir a traspasar. Y por muchos años.
SECUESTRO NÚMERO 2. EL PERRO DEL BAR AZUL. OTRO PERRO QUE NO LADRA.
El Bar Azul habita el Eixample barcelonés. No voy a ser más concreto porque se trata de una joya que quiero sólo para mí. Además, ante los hechos luctuosos que allí acontecieron, conviene poner un velo que confunda su identidad, y es que los malhechores continúan campando por sus anchas. Y con placa. Si por casualidad alguien da con él, encontrará un fantástico bar de generoso menú diario. Quizás le dejen escoger entre un surtido de platos de aire gallego: lacón, pulpo , cacholas con cachelos, callos, caldo gallego... No obstante, según el humor del camarero, se puede encontrar que le plantifiquen ante las narices un plato de paella sin haber dicho ni mu, y esto después de hacerle compartir mesa con a saber quién... La cerveza, eso sí lo tienen, Estrella Galicia. Cuál sino...
Cuentan aquello de alguien tan pobre que sólo tenía dinero. Pues debemos introducir ahora en la historia a una señora por el estilo: con unos ahorros en el banco y muy poco tiempo por delante. Ah, y una perra que le guarda la casa: sí, Caira.
Llega el día en que la señora se quiebra. Ingreso en el hospital, pronóstico incierto, una familia lejana que queda demasiado lejos y la perra sola en casa. Mal. Se busca una chica de adolescencia derrapada y le ofrece 800€ al mes para que cada día le dedique un tiempo a su Caira: darle de comer, sacarla a pasear, esas cosas. Sí, la señora se pasó tres pueblos con el sueldo, que por ese dineral hasta se le enseña solfeo a la perra... El caso es que la familia lejana (que paradójicamente se trata de una familia muy cercana a este antropógrafo que subscribe, ¿o seré canígrafo?) cada fin de semana se patea doscientos kilómetros de ida y otros tantos de vuelta para ver cómo la señora alarga su mala salud, mientras Caira parece menguar domingo a domingo. Algo va mal.
¿Se acuerdan de Epi y Blas? Aparte del episodio dónde enseñaban la diferencia entre cerca y lejos, cuentan con otro no menos estimable donde explicaban lo de los escrúpulos. La chica que cuidaba el perro, trágicamente, ese día no puso la televisión, así que Caira tuvo que pagar el pato, un pato de dejadez, abandono e inanición. Ni riñas ni regañinas espabilaron a la chica, que decidió persistir en la desidia hacia el cánido. Cuando entendió que a cambio de nada perdería el chollete de mensualdidad, agarró a Caira, se la llevó para casa e hizo una llamada al hospital: o le pagaban 15.000€, o se podían despedir de volver a ver a Caira. No hizo falta llamar a los geos: se presentó la familia lejana y tras un pollo se hicieron con la perra. Caira actualmente vive en Castelldefels, sin pollos ni patos, con una nueva identidad y bajo la protección de la parentela de esa señora que no se acaba de decidir a traspasar. Y por muchos años.
SECUESTRO NÚMERO 2. EL PERRO DEL BAR AZUL. OTRO PERRO QUE NO LADRA.
El Bar Azul habita el Eixample barcelonés. No voy a ser más concreto porque se trata de una joya que quiero sólo para mí. Además, ante los hechos luctuosos que allí acontecieron, conviene poner un velo que confunda su identidad, y es que los malhechores continúan campando por sus anchas. Y con placa. Si por casualidad alguien da con él, encontrará un fantástico bar de generoso menú diario. Quizás le dejen escoger entre un surtido de platos de aire gallego: lacón, pulpo , cacholas con cachelos, callos, caldo gallego... No obstante, según el humor del camarero, se puede encontrar que le plantifiquen ante las narices un plato de paella sin haber dicho ni mu, y esto después de hacerle compartir mesa con a saber quién... La cerveza, eso sí lo tienen, Estrella Galicia. Cuál sino...
A lo que íbamos. El día de autos amaneció como todos: entre la noche y la mañana. Aunque no tengo ni pajolera idea, me imagino que la cosa fue uno de los últimos julios acontecidos en Barcelona. Sólo los calores que por entonces se suceden pueden explicar tanto bochorno.
Suponemos entonces que a la hora del café de una tarde canicular, se acerca al Bar Azul una patrulla de la policía. Tras el "buenas tardes" de rigor y escondido tras un rictus de gravedad, el policía de más rango anuncia su visita como oficial, pues han recibido una denuncia: en el bar Azul están maltratando a un perro.
Al propietario del bar se le caen los cojones al suelo. Ante su cara de estupor, el policía vuelve a la carga: día sí, día también, tienen atado al perro ante uno de los ventanales del bar. Todo el día con la soga al cuello, haga frío o haga calor, desde los primeros cafés para los taxistas madrugadores hasta que la persiana baja a la noche siguiente. Eso es maltrato.
Al propietario del bar se le caen los cojones al suelo. Ante su cara de estupor, el policía vuelve a la carga: día sí, día también, tienen atado al perro ante uno de los ventanales del bar. Todo el día con la soga al cuello, haga frío o haga calor, desde los primeros cafés para los taxistas madrugadores hasta que la persiana baja a la noche siguiente. Eso es maltrato.
"Al perro no le falta agua y su plato de comida siempre lleno", arguye el inculpado. "No es un trato humanitario", responde el policía. "Pero el perro es incapaz de ladrar, no molesta a nadie..." Ni caso. Al final, el último cartucho que le queda al camarero: "pero es que el perro... el perro es de peluche, joder!".
Los policías ni se inmutan. Se llevan al perro como prueba dejando al aturdido con un triste recibo. Al cabo de un mes otros dos policías devolvieron el perro del bar Azul al bar Azul. No sabían qué hacer con él en comisaría. El ridículo ya estaba servido.
Los policías ni se inmutan. Se llevan al perro como prueba dejando al aturdido con un triste recibo. Al cabo de un mes otros dos policías devolvieron el perro del bar Azul al bar Azul. No sabían qué hacer con él en comisaría. El ridículo ya estaba servido.
Thursday, October 15, 2009
del pic-nic, o de un antropógrafo antropófago...
Una ricura de chica, tan preciosa como sabrosa... Esto fue en la Capadocia, en un extremo del valle de Ilhara. Ya buscábamos la carretera de vuelta cuando esta familia, un tanto zíngara, nos llamó para que nos acercásemos y les echáramos unas fotos. Ella, la tipa de la foto, se metió dentro de la olla para mostrarnos cómo la limpiaba, a base de fregar con los pies, sin jabón ni estropajo: sólo tierra con la que abrasar la suciedad. Y la limpieza de su mirada, de su sonrisa... ¿no se os aparece más apetitosa que el mejor plato de callos del mundo?




Y es que en las distancias cortas, la humanidad salpica. En Anatolia especialmente, donde la curiosidad no avergüenza a nadie, y media sonrisa vale más que un pasaporte diplomático...
Pero alejémonos unos metros del pic-nic. Tomemos esa distancia que transforma al hombre en hormiga. Otros elementos son los que aparecen. El exotismo de la otredad creo que hace más evidente ciertas pautas que, en nuestras casas, somos incapaces de percibir (aunque por eso es por lo que uno viaja, ¿no?)
Y ya que estamos en lo de distanciarse y lo del viaje, pues nos largarnos de la Capadocia para caer en Hasankeyf, en pleno Kurdistán...
Pero alejémonos unos metros del pic-nic. Tomemos esa distancia que transforma al hombre en hormiga. Otros elementos son los que aparecen. El exotismo de la otredad creo que hace más evidente ciertas pautas que, en nuestras casas, somos incapaces de percibir (aunque por eso es por lo que uno viaja, ¿no?)
Y ya que estamos en lo de distanciarse y lo del viaje, pues nos largarnos de la Capadocia para caer en Hasankeyf, en pleno Kurdistán...
La máquina... siempre la máquina, mitad mascota, mitad falo. Si el hombre va todo el día con los huevos a cuestas, ¿cómo no va a hacer lo mismo con el coche?
Mientras, la gente se guarece bajo la sombra de un puño cerrado que grita: "domingueros del mundo, uníos!!!"
Sí, vistos de lejos somos esto, hormigas, una plaga. Si el mundo pudiera nos mandaba a tomar por el saco.
Por cierto, que la última gamberrada de estas hormigas va a hacer que todos aquellos que quieran pasearse por el lugar, tengan que levantar el culo bien rápido: en un par o tres de años, hará falta escafandra, que esto será el fondo de un pantano.
Etiquetes de comentaris:
documental,
retratos,
viaje
Sunday, September 20, 2009
Pilotos de competi
Sille. Afueras de Konya, capital de los derviches giróvagos. De esos monjes centrifugados uno toma el irse, el agarrarse a una velocidad endiablada que te arranque del suelo, estómago todo emoción... Y de esos monjes a estos chavales, en pleno verano ocioso, veranos que se llenan de aventura. Y es que la vitalidad es tanta que no cabe en uno. O se la deja ir o te revienta.
Una tabla, unos cojinetes, poco más para ser más feliz que unas castañuelas...
Warm up...
Y la carrera...
Tuesday, July 7, 2009
El lecho real
Etiquetes de comentaris:
carretera,
documental,
tronos para princesas,
visions i cants
Saturday, June 27, 2009
El trono de la princesa
Son muchas las horas que me toca navegar por las carreteras de la corona metropolitana de Barcelona. A poco que se esté atento, se hace evidente la fragmentación del territorio en minúsculos principados. Así como castillos y torres de defensa marcaban el territorio en la antigüedad, ahora los hitos son mucho más frágiles: sólo unos tronos de plástico de los que no quedará ni un recuerdo. Estos países no aspiran a dejar huella en un futuro: su soberanía se limita a un presente fugaz, de apenas unos pocos minutos.
Marcas. Signos junto a la carretera. Objetos que interfieren el significado del lugar. Retratar esas ausencias que se tornan presencias.
Bajo el signo del sueño de paraísos lejanos...
Unas constantes: agua, Red-Bull, Kleenex...
"La mujer se llama Fatima, digo mujer porque debe estar en la trentena y de paso.
La verdad es que a mi las negras con grandes pechos me ponen burraco, pero para mi gusto está muchísimo más buena Ángela de la Roca Store (es más jovencita y no sé... me pone más).
He parado y la tía me ha venido muy simpática a ver qué tal y qué quería. Yo le he comentado que sólo quería verla de cerca, que siempre la veo de lejos..., horarios (de las 11h a las 18h aprox) y eso. Yo mirandole fijo el melonar (lo tiene bien grande). Y le he preguntado precios: 20 completo! Dice que hay crisis y que ha bajado los precios (...)
Como no pensaba ir de lumerío y no suelo llevar nunca pasta en la cartera, hecho mano de ella y... 10 euros! Me mira y me dice: si me llevas a la gasolinera a comprar un poco de agua y comida... (...). La he llevado a la gasolinera de al lado, mientras una charla super guai (dentro de las limitaciones idiomáticas, que es camerunesa), y mientras sobándole las tetas! Compra la comida a la gasolinera y pal sitio otra vez.
(...)
Buaf! genial y sólo por 10 euros!"
Testimonio de Sanseputeril, en un foro de Internet.
Después, el asfalto se recrudece, se siente hervir.
Resguardarse bajo palio...
Buscando la compañía...
La marca de tu nombre, los límites de tu reino, princesa Milena...
Un encadenarse, alegoría fácil, demasiado fácil...
Y volver a reinar, mañana...
Cementerio de tronos. Carretera de les Costes del Garraf.
La cosa tiene algo de blues, de no saber...
Etiquetes de comentaris:
carretera,
documental,
tronos para princesas
Monday, May 18, 2009
Capità Nocilla
Curioso capitán el que navega por el barrio. Mantiene firme el timón con un particular sentido de la estética, quizás un último faro de lo que es la civilización...
En estos océanos de asfalto no se puede despistar uno. Con el rabillo del ojo, controlando al pirata...
Capitán de cabotaje, demasiados puertos en los que estibar... La broma aquí muestra su crudeza, pero callarla sería la peor clase de mentira. Hay travesías que son un alejarse, un lanzarse a una gran altura hasta el escindirse del nosotros. Buscar un margen, sin vuelta, la locura... ese último puerto que se atisba tras el horizonte.
Etiquetes de comentaris:
barcelona,
documental
Subscribe to:
Posts (Atom)